Jimbocho or used book town!

Jimbocho es por definición para mí, uno de los lugares más atractivos de Tokio, materialmente hablando, pues reúne todo aquello que básicamente es, y a lo que me he dedicado en Sangre Yakuza. Así pues, con esta obsesión casi enfermiza por todo el género Showa en cuanto a cine y/o porno, idols etc. se refiere, he visto mas que satisfechas mis expectativas en este barrio, al que se conoce popularmente, como barrio de los libros usados o antiguos, más o menos. Está formado por una calle principal, y unas pocas más que la cruzan, y la verdad que es genial, para mí es simplemente el paraíso. Hay la tira de tiendas a lo largo de estas calles, e incluso algún edificio de varias plantas, simplemente dedicado a estas tiendas.
Esto es algo muy común, libros, cds.. expuestos en la calle sin vigilancia, ahora trasladen este concepto a nuestra españa...
Se pueden encontrar libros de todo tipo, cualquier cosa que se imaginen. Luego también hay tiendas más específicas, tipo una simplemente dedicada a libros relacionados con maquetas de trenes… poca broma con los otakus. Pero ya saben a que tipo de tiendas me habré aficionado, y sí, tras un par de visitas ya tengo el área reconocida. Existen un par de tiendas simplemente dedicadas al cine vintage – también yankii- que tienen todos los posters inimaginables, algunos de ellos ya pasaron por el blog, otros me anuncian películas que desconocía completamente. Entre todo el merchandise se incluyen, libros, revistas, stills, chirasi, posters, panfletos etc. como digo, esto es la gloria vendita para un servidor. Y bueno luego pasamos a estos antros milenarios donde almacenan miles de revistas porno, SM y de tipo Idol. Revistas milenarias, que a saber cantos otakus felices habrán sacado uso. Hay que tener paciencia y saber buscar, para dar con aquella revista que se ajuste al precio que le ponen los comerciantes, algunas de ellas fácilmente superan los 60 o 100 euros, eso sí, siempre con una calidad impecable.
Algunas de las revistas que compré el primer día
¿Esto es algo así cómo una especie de curriculum de las actrices porno?
Y en esta última visita, aproveche para matar dos pájaros de un tiro e ir al cine de este barrio, donde estaban celebrando “Nikkatsu movie 100 years of brillance”, varias cintas de nikkatsu se fueron proyectando días atrás, la mayoría noir, pero había dos que me interesaban y se proyectaban el mismo día y ambas con Yoshio Harda. Así que no lo pensé dos veces. Aunque encontré dos inconvenientes; el precio de las entradas a 1200 yens cada una, y las taquilleras de postal que allí tienen, no me supieron cazar ni una mísera palabra en fuckin’ inglés, yo allí plantado con veinte bolsas en cada mano, incapaz de gesticular. Fue cuando empecé a soltar algún palabro suelto en japo, y ni con esas, erre que erre que las señoritas ni te sonreían ni hostias. Las susodichas proyecciones eran “Hangyaku no melody” (1970) y “Hachigatsu no nureta suna” (1971).
La entrada al cine
Sí!!!! esto es un cine...

GO FOR BREAK!

He decidido usar el titulo tal cual se usó originalmete, siendo de manera correcta 'Go for broke'
Pues aquí les dejo uno de mis bienes más preciados dentro de mi colección raruna que es este chirasi de V Mandona: Daisenso con mucha, mucha información, stills y demás. Les puedo asegurar que las imágenes son de infarto, y el material está pero que muy bien cuidado para ser segunda mano – nunca me he encontrado nada en malas condiciones comprando a japoneses-. La verdad que este panfleto no pertecene a mis compras recientes aquí en Japón sino que ya lo traje escaneado desde españa, y eso que he tratado de encotrar algun material sobre la película en cuestión. El caso es que tuve la suerte de ver esta cinta al hacerme con una copia DVD de la colección asian thrash cinema pero con la hijoputesca de estar doblada íntegramente al castellano sin opción a otro tipo de audio… Predico extrema fascinación y adoración a esta obra de arte desde el momento en que supe de ella, en primer lugar la dichosa curiosidad me mataba por saber que se escondía tras este cartel tan llamativo, y el segundo momento clave fue tras ver el tráiler, y ahí fue cuando constaté que el el instinto no me fallaba. Y ¿por qué tanta adoración? esta peli ejemplifica dos de mis géneros preferidos el del Pinky setentero de perras callejeras junto con el sukeban escolar de los 80, y lo hace de una manera nasty y mucho más violenta añadiendo unos bosozoku renegados de universidad que atemorizan a una escuela inferior. Ante la situación, los escolares deciden contraatacar, pero sabiendo que no son lo suficientemente fuertes, contratan a un grupo de chicas duras para defenderlos y enseñarles a luchar –seven samurái!-. El caso es que una de estas mozuelas tuvo un rollo lésbico con la banchô de la banda motera, cosa que hará que la violencia suba exponencialmente a medida que se aproxima el desenlace, dando lugar a un finale dantesco donde incluso las explosiones tienen protagonismo. 

Genji Nakamura empezó sobre el 72 con Kanashiki Yosei (Sad Nymph) una producción serie b de Nikkatsu que sirvió como relleno para un doble bill, y desde entonces no paró de dirigir, habiendo sobrepasado el centenar de películas antes de ponerse con V Mandona: Daisenso.

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