Yukiko Okada - ALL SONGS REQUEST

Yukiko Okada debutó en abril de 1984 con su primer sencillo "First Date". Ese mismo año, gana un premio importante, el ‘Japan Record Award’ (de la Asociación de Compositores de Japón) para los recién llegados a la industria musical con la canción "Hajimemashite Koi". Continuó abriéndose camino con singles como "Futari no Dake Ceremony", "Kanashii Yokan", "Summer Beach", y "Love Fair". Ser Idol, significaba casi siempre, aparecer en la pantalla, por lo que también relleno su currículum en un Dorama de ciencia ficción titulado "Kinjirareta Mariko" (The Forbidden Mariko) en la que interpretaba a Mariko, el personaje principal (año 1985, hasta enero del 1986, 12 episodios en total). Como la serie llegaba a su fin, Yukiko se unió a la campaña primaveral de cosméticos Kanebo, y su canción Kuchibiru Network (Lips Network) fue el tema principal de la campaña. El escritor de la letra fue Matsuda Seiko con Ryuichi Sakamoto como compositor musical. El tema llegó a ser número 1 en las listas de Oricon el 10 de febrero.

Yukiko Okada - ALL SONGS REQUEST

Okada Yukiko- Hana no Image




El incidente:

Lo que más me llama la atención sobre esta Idol no es su estilo musical, que no dista mucho de otras idorus de mismo registro. Si no que se suicidase trágicamente en la flor de su vida. Casi el mismo día de mi cumpleaños, concretamente el 8 de abril de 1986. Aquel mismo día, aproximadamente a las diez de la mañana, el manager del edificio Sun Music encontró a Yukiko con la muñeca cortada, llorando y encerrada en un armario de su apartamento en Tokio. Dos horas más tarde le daría por saltar desde la azotea del edificio Sun Music. Tan sólo tenía dieciocho años. Su suicidio fue noticia masiva y puso el grito en el cielo japonés. Para acabar de abonar el terreno, varios fans suyos siguieron sus pasos –unos 33-, lo que se bautizó con el término ‘Síndrome Yukko’. Ese año la tasa de suicidios en Japón subió a un máximo histórico.




Las razones o motivos no están muy claros, pero las Idols no podían manifestar en público que tenían pareja, ni mucho menos revelar que tenían intenciones de casarse. Esta es la razón más probable del nefasto final para Yukiko, el no poder ejercer su vida sentimental privada.

Tokugawa Sex Ban: Lustful Lord (Tokugawa sekkusu kinshi-rei: shikijô daimyô) Norifumi Suzuki, 1972



Hoy la verdad, no se podrá quejar nadie. Traigo una buena variedad de posters e incluso hasta ¡la versión española del cartel! En el que alguien debió cagarla al poner el nombre de Norifumi Suzuki. Aunque me faltan algunos stills – creo- que olvide de escanear. Una de películas más ambiciosas del director, cuando trato de capitalizarse en el mercado Pinku eiga, las películas de acción y desparrame con Reiko Ike. Pero la película, al igual que su predecesora ‘Modern Porno Tale: Inherited Sex Mania', también se metió en problemas con la Eirin (regulador de películas en Japón), esta vez por contener "excesivas secuencias de tortura." Eirin se opuso a ocho escenas diferentes, lo que provocó que la película fuese sutilmente mutilada antes de su lanzamiento. Pero a pesar del predominio de SM, la película es básicamente una comedia erótica. Todo y con eso, fue uno de los taquillazos de ese año. Seguramente por la interpretación de Sandra Julien.

Una princesa casta (Miki Sugimoto) de la familia Tokugawa se casa con el joven rey de Kyushu que también es virgen. Ya que comparten ese ingenuo placer físico, les organizan un curso de educación sexual con una esclava francesa (Sandra Julien) como maestra. Los tres pasar unos días en el seminario de vapor. Pero entonces, después de que el rey descubra cuan placentero es el sexo, prohíbe practicarlo en el reino -permitiendo sólo a la nobleza participar en este desvío exquisito. Esta decisión imprudente hace que la gente común se revolucione contra el absolutismo feudal. Aunque yo diría que lo más impactante de la película, y bien ideado por parte de Norifumi, es sin duda alguna, una escena lésbica entre Miki y Sandra que acaba en una especie de dueto musical onírico -absolutamnte sencillo y brillante. Tras esta película, Miki Sugimoto dejó el cine exclusivamente erotico para ser una de las caras más conocidas del Pinky violence y Sandra Julien volvió a Francia donde continuó haciendo películas eróticas a lo largo de los 70.







Sandra Julien - Ami no Uta (Canción de amor)



Sandra Julien & Miki Sugimoto - Je t'aime is the beginning of goodbye


True Story of Sex and Violence In a Female High School (Bankaku joshikokosei no sex to bouryoku no jittai) Koretsugu Kurahara, 1973


Un Pinky Violence pasado por el filtro roman, que introduce a Hitomi Kozue como una loba solitaria que acaba de ser transferida a otra escuela femenina. En donde obviamente se las tendrá que ver con la pandilla local de sukebanes, una banda apodada las Hornets, encabezada por Naomi Oka. Demostrando su valía, es reclutada en la banda, justo a tiempo para una batalla campal en el patio. Más tarde, después del linchamiento y de tomar presas a las rivales, los Hornets recuperan el control de la escuela, y Naomi descubre que Hitomi fue la responsable directa del suicidio de su madre. Todo se resuelve en una pelea de gatas dantesca.
Existe una secuela Kanto County Sex Unit (1973) que seguramente no será fácil tropezarse con ella. Kurahara fue cineasta pinku casi por accidente. Trabajo en Nikkatsu en los años 60 haciendo hardboileds, hasta que el estudio se metió en el roman. A pesar de permanecer allí unos años más, lo que realmente le interesaba eran los documentales, de ahí el nombre True story. Cuando dejo Nikkatsu, se unió a su hermano, Koreyohi Kurahara (Nankyoku monogatari, 1983) para hacer programas educativos en televisión.

Lovers Are Wet (Koibito-tachi wa nureta) Tatsumi Kumashiro, 1973


Katsu (Toru Ohe) vuelve a su ciudad natal, un pacifico pueblo de pescadores huyendo, de lo que nos dejan suponer son problemas con la yakzua. Muy a su pesar, es reconocido por muchas personas, pero se resiste obstinadamente a reconocer su identidad a los mismos. Completamente convencido de poder cortar todos los lazos con su pasado, intenta ganarse la vida trabajando en un cine pinku (en el que pude reconocer algún cartel de Masaru Konuma). Es ahí donde entabla relación un tanto ridícula con Yuko, la dueña del cine. Una mujer despechada que ha sido cruelmente abandonada por su marido, y que se cuelga de él para aliviar su carga emocional.


Al poco tiempo de superar la soledad comienza a preguntarse si hizo lo correcto regresando. Es cuando conoce a una extraña pareja a la que espía tras los matorrales (por puro placer personal) mientras practican sexo campestre y con los que acaba creando una extraña amistad. Estos le presentan una amiga, con el único propósito de llevarlo a aceptar su verdadera identidad, cosa que le enfurece y lo empuja a su abusar sexualmente de ella.

Se mantiene por igual el flujo de sexo y humor durante la película, sobre todo llama la atención la escena en la que están jugando en la playa y Rie Nakagawa completamente desnuda, salta sobre ellos. Kumashiro llama la atención deliberadamente sobre la completa desnudez utilizando un alfiler para rayar la emulsión de de la película por encima de las zonas sexuales de los actores, creando unos garabatos blancos. Esta fue una práctica bastante común con las películas extranjeras importadas, cuando tales escenas no podían ser cortadas de la película sin destruir la continuidad narrativa.


Por lo general, sólo se piensa en Woman with red hair (1979) y no en Lovers are Wet como obra maestra de Kumashiro, haciendo caso omiso de esta cinta en su carrera, mientras que la película es sin duda digna de todos los elogios. Ambas películas son igualmente significativas en desarrollo de la industria pinku.

Esta película fue planeada originalmente como parte oficial de la nureta series. Al parecer, nureta (húmedo) era una palabra de moda que aseguraba el éxito de taquilla. Lo mismo sucedía con SEX, tal cual en inglés, incrustado entre Kanjis, era un reclamo para el público vicioso que petaba las salas en los estrenos.
A Kumashiro no le importaba el titulo de la película. Paso a ser un fijo en plantilla para Nikkatsu a causa de la libertad que ofrecían, animando a los cineastas a hacer algo diferente. Simplemente, debían estar deleitadas con generosas escenas de sexo y un título que vendiese, por lo tanto podía hacer cualquier tipo de película que eligiera. Kumashiro trabajó diligentemente en el estudio, produciendo algunas de las mejores películas eróticas.


The Yellow Handkerchief (Shiawase no kîroi hankachi) Yôji Yamada, 1977


Interesante road movie atípica (de la que los americanetis se atrevieron a hacer un remake) en la que el maestro Ken Takakura interpreta a un ex presidiario que trata de reencontrase con su ex-mujer. A través del viaje conoceremos la historia de Ken Takakura en profundidad y los motivos que le han llevado a emprender esa aventura. La película es una evocación a la esperanza y la amistad. Y es gracias a la compañía y el constante apoyo Tetsuya Takeda y Kaori Momoi que Ken Takakura no se desalienta. Llena de simbolismos, el pañuelo amarillo es la constante de Ken en un mundo solitario donde tres extraños cruzan sus vidas.




Gigolo: A Docu-Drama (Jitsuroku irogotoshi: The Gigolo) Koyu Ohara, 1982

El intrépido director Koyu Ohara considerablemente conocido en el género roman porn, creó títulos bastante originales en Nikkatsu lo que le valió una grata fama. Pero esta vez parece ser que estuvo flojo y la película no fue gran cosa. Naoki Fushimi es el presidente de un negocio de acompañantes masculinos en Tokio. Akira (Masayoshi Takigawa) y Kenichi (Ryoma Mido) se encuentran en formación e intentan peinar Tokio para encontrar mujeres que quieran emplear sus servicios sexuales. Tras varios tropiezos se encuentran una clienta muy agradable a la vista Ryoko Watanabe (que previamente se estreno en Kuikomi ama midare gai, 1982) y empiezan a lograr algún éxito en su profesión, pasando a ser miembros profesionales de la organización gigoló.
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