Chow Yun fat es un delinquente con pintas de macarra, peinado tipo cepillaco militar que viste chupas con las mangas recortadas que se une a "Judge" un Simon Yam que interpreta a un gayer de los de pañuelo de quita y pon para robar un camión repleto de armas, de la manera menos llamativa que se les ocurre; ¡en mitad de un puente!.
Pero como no, se la meten doblada a Chow Yun, gracias a la ayuda de Antony Wong (sí, también por aquí) que se ha unido a la banda. Tras la persecución, que acaba en accidente, lo llenan de plomo y lo dan por muerto -mal hecho-.
Ya os podéis imaginar, el chaval acaba hecho un asco, lo que le conduce a planear la pertinente vengaza contra el malote del pañuelo. Caso gracioso también el resto de secuaces; un masca chapas fornido al que llaman "Psycho" y su novia una ninfomana que se tira a todo hijo de vecino.
Hostias con sello HK a cascoporro, los romances propios y mucha acción en la cinta, pero es que lo mejor es que Ringo Lam ya se regocijo con el "time bullet" en esta película antes que las Matrix.
Ambientada en una gélida ciudad de postal -Hokuriku-, Kinji Fukasaku crea otro film de Yakuzas al estilo las Papers, en la que tras los créditos te encuentras con el jefe de una pequeña banda -Noburo Kawada-(Hiroki Matsukata) y sus compinches, torturando al mandamás Yasuhara de una forma bastante particular, el hombre se encuentra enterrado bajo la nieve a excepción de su cabeza, a la par que se congela, Noboru conduce un coche alrededor de su cabeza haciendo ademán de atropellarlo en cualquier momento, el hombre acojonado, al que ya se le han congelado hasta las pestañas acepta amablemente salvar su cabeza.
En el pasado Yasuhara había prometido el oro y el moro a Noboru y cansado de las esquivas respuestas quiso proponerle el juego de enterrarlo bajo nieve, gracias a la respuesta de Yasuhara a cooperar, Noboru se instala en la ciudad portuaria -Mukuni-.
Todo esto da pie a las míticas escenografías de Fukasaku, cortes de dedos en pose disculpa, torturas bajo la nieve inclusive aún mas crueles mojando con agua al susodicho para congelarlo en cuestión de segundos o ajustes de cuenta nocturnos en bares que acaban tiroteos.
De nuevo nos encontramos con un Yakuza-out-of-the-law que nos recuerda al más violento Hirono de las "Yakuza Papers" o a Gunji de "Sympathy for the Underdog". Otro caballo desbocado instalado en territorio ajeno volviendo loco a los propios y rebelándose contra los jefes locales.
Sonny chiba tiene un pequeño papel en la película, aunque tranquilos, no lo vereis soltar ni media hostia, aquí hace una performance más de Yakuza extravagante, con pintas de pasado. Si bien me hubiese gustado verlo en un papel más importante, tampoco deja con mal gusto.
Fukasaku se rinde otra vez al estilo Jitsuroku, inspirándose en una historia real ocurrida en Hokkaido, el yakuza de la vida real fue asesinado poco después de concluir el rodaje.
Toda la acción responde a la escena habitual, multitud de yakuzas rellenando la pantalla, un ritmo acelerado durante toda la película, inclusive el propio Hiroki Matsukata nunca parece estar quieto, las escenas en las que aparece sentado no para de balancearse como si fuera un autista, posiblemente se deba al frió que padecen en ese clima tan salvaje que va acorde con la violencia de toda la película.
Love Bandit Nezumi Kozo (A.K.A Love Bandit Rat Man) es una versión delirante y bizarra del clásico Robin hood. Ambientada en el periodo Edo y plagada de escenas sexuales que giran en torno a un mangante llamado Rat man, con presencia de la actriz Setsuko Ogawa.
Guión de Kazuhiko Hasegawa (también hizo lo propio en Stray Cat Rock) y dirigida por el bueno de Chūsei Sone habitual de la Nikkatsu en donde tuvo una larga carrera con las roman porno, tal vez alguno le suene de la saga "Angel Guts" o "Irezumi" aunque también escribió para películas como "Branded to Kill" de Seijun Suzuki y "The Blind Woman's Curse" del amigo Teruo Ishii.